miércoles, 9 de abril de 2014

DILEMAS DE LA GUERRA CIVIL V: EL INICIO DE LA II REPÚBLICA.







RENUNCIA DE ALFONSO XIII:

«Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo. Mi conciencia me dice que ese desvío no será definitivo, porque procuré siempre servir a España, puesto el único afán en el interés público, hasta en las más críticas coyunturas. Un rey puede equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez. (...)
Soy el Rey de todos los españoles y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo contra los que las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro, en fraticida guerra civil. No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedirme algún día cuenta rigurosa.
Espero a conocer la auténtica y adecuada expresión de la conciencia colectiva, y mientras habla la nación, suspendo deliberadamente el ejercicio del poder real y me aparto de España, reconociéndola así como única señora de sus destinos. (...)

Madrid, 14 de abril de 1931»

FUENTE DEL TEXTO, El rincón del vago:

<<...En la mañana del 14 de abril, a las seis de la madrugada, los concejales electos de Eibar reunidos en su casa consistorial, proclaman la República.

Romanones, se puso en contacto con el Rey y anunció conversaciones con los republicanos, concretamente con Alcalá Zamora. A las dos y cinco de la tarde del día 14, Romanones, en nombre del propio Rey aceptó la marcha del monarca. A las 11 de la mañana, el general Sanjurjo, director de la Guardia Civil se puso al servicio de la República.

En Cataluña, a las dos menos veinte de la tarde, Luis Companys (líder de Ezquerra Catalana)desde el balcón del Ayuntamiento de la ciudad, anunciaba el nacimiento de la República e izaba la bandera tricolor.

En la tarde del 14 de abril, se celebró el último consejo de ministros de la Monarquía en el Palacio de Oriente. Tan solo un ministro se resistió a que Alfonso XIII abandonase el poder, a las nueve y cuarto de la noche, el rey emprendió viaje a Cartagena, para desde allí embarcar a Marsella.

En la Puerta del Sol de Madrid a las nueve de la noche, Niceto Alcalá Zamora, desde el despacho del Ministro de la Gobernación proclamaba la República a todo el País a través de las ondas de la radio.

De esta forma por primera vez en la historia de España un nuevo régimen quedo instaurado sin derramamiento de sangre.

El 12 de abril de 1931 como hemos mencionado anteriormente se convocaron elecciones y ganó la izquierda.

Establecido el gobierno provisional, formado por: presidente, Niceto Alcalá Zamora (derecha liberal republicana), ministros de partidos de centro izquierda, por el PSOE, Largo Caballero, Indalecio Prieto, por Acción republicana, Manuel Azaña, y por el partido radical de centro Alejandro Lerroux.

Este gobierno provisional tiene como objetivo formar una asamblea nacional constituyente y . la redacción de un texto constitucional. Así el gobierno provisional convoca para el 28 de junio de 1931 elecciones a cortes constituyentes. Elaboran la Constitución del 9 de diciembre de 1931...>>

CONSTITUCIÓN REPUBLICANA.


Definición de España en la discusión del Titulo Preliminar, ponencia definía a España   como "una República de trabajadores de toda clase, que se organizan en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. (...) La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.

Lenguas. Fuente Wikipedia.

La otra cuestión polémica del Titulo Preliminar fue la declaración del castellano "como idioma oficial de la República" (artículo 4). El diputado Abilio Calderón propuso sustituir castellano por español, a lo que le respondió el diputado catalán Gabriel Alomar que "si lengua española es el castellano, entonces mi lengua catalana, el vasco y el gallego, no son lenguas españolas". En el debate intervinieron Castelao, en defensa de la lengua gallega, y Miguel de Unamuno, que defendió su enmienda de que "a nadie se podrá imponer el uso de ninguna lengua regional", a lo que se opusieron los diputados nacionalistas vascos (Jesús María de Leizaola fue su portavoz), catalanes (Gabriel Alomar y Jaume Carner pidieron la palabra) y gallegos (intervino Otero Pedrayo). La ponencia volvió a rehacer el artículo 4 que finalmente incluyó la enmienda de Unamuno pero limitada por la expresión "salvo lo que se disponga en leyes especiales", como eran los estatutos de autonomía. El artículo 4º quedó finalmente redactado así:1

Artículo 4. El castellano es el idioma oficial de la República. Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones. Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de ninguna lengua regional



En el artículo 50, que obligaba a la utilización (aunque no exclusivamente) del castellano como lengua vehicular en la enseñanza y facultaba a la República para dotar, en cualquier parte del territorio nacional, de estructuras educativas propias que permitiesen la instrucción en lengua castellana. Las Regiones autónomas podrán, sin embargo, organizar enseñanzas en sus lenguas respectivas, pero en este caso mantendrán también en dichas Regiones las Instituciones de enseñanza en todos los grados en el idioma oficial de la República.

Para defender la estructura del estado de la Constitución de 1931, Manuel Azaña dijo:

Una de las cosas que tiene que hacer la República es resolver el problema de Cataluña, y si no lo resolvemos, la República habrá fracasado, aunque viva cien años (Rumores), y la única manera de resolver el problema de Cataluña es resolverlo en sentido liberal... Y en todo el problema catalán no hay nada más irritante, a veces, que la cuestión de las lenguas. (...) Lo que no se puede hacer desde ahora es cerrar los caminos, disgustando a los que hemos venido aquí con el mejor deseo de dar a este problema una solución armónica que permita vivir a Cataluña en paz con toda España. (...) Señor Maura, no hablemos a los catalanes en tono de oposición de la cultura castellana. Tan española es la suya como la nuestra y juntos formamos el país y la República.
la propiedad podrá ser socializada:

En el debate de los derechos económicos, sociales y culturales recogidos en el Capítulo II.

"Economía libre" quiere decir "hombre esclavo" y, en cambio, una economía sojuzgada y sometida es lo único que hace posible una verdadera posición de libertad para el hombre. Y eso es lo que nosotros representamos; vamos hacia una economía planificada, hacia una economía sojuzgada, hacia una economía sometida, hacia una economía disciplinada y subordinada al interés público.
"El Estado podrá intervenir por ley la explotación y coordinación de industrias y empresas cuando así lo exigieran la racionalización de la producción y los intereses de la economía nacional"

El derecho al voto de las mujeres

Las elecciones a Cortes Constituyentes se realizaron por sufragio universal masculino, quedando excluidas las mujeres, aunque éstas se pudieron presentar como candidatas. Sólo tres mujeres resultaron elegidas: Margarita Nelken en las listas del Partido Socialista Obrero Español, Clara Campoamor en las del Partido Republicano Radical y Victoria Kent en las del Partido Republicano Radical Socialista. Estas dos últimas protagonizarán el debate sobre el sufragio femenino.Clara Campoamor en defensa de la concesión inmediata del derecho al voto a las mujeres:

Precisamente porque la República me importa tanto, entiendo que sería un gravísimo error político apartar a la mujer del derecho del voto. (...) Yo soy Diputado por la provincia de Madrid; la he recorrido, no sólo en cumplimiento de mi deber, sino por cariño, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos públicos acudía una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención, he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. La mujer española espera hoy de la República la redención suya y la redención del hijo. No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven... Que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt, de que la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos, es caminar dentro de ella
 En el artículo 27 se reconocía la libertad de conciencia y de cultos, aunque "las manifestaciones públicas del culto" quedaban sujetas a la autorización previa del Gobierno, y se secularizaban los cementerios. En el artículo 43 se reconoció el derecho al divorcio por “mutuo disenso o a petición de ambos cónyuges, con alegación en este caso de justa causa”. Y el artículo 48 instituyó la escuela laica y “unificada”, manteniéndose la limitación de la actividad educativa de la Iglesia a “enseñar sus respetivas doctrinas en sus propios establecimientos”, bajo la inspección del Estado.

Aquí observamos un cuadro con las principales características de la constitución :

DE ACUERDO CON EL HISTORIADOR PAUL PRESTON EN EL INICIO DE LA REPÚBLICA:

<<...La Segunda República se proclamó el 14 de abril de 1931, dos días después de que una gran coalición de socialistas y republicanos de clase media hubiesen ganado unas elecciones municipales en las principales ciudades españolas. Dicha victoria provocó la salida del país del rey Alfonso XIII. El acontecimiento fue acompañado por una explosión de alegría popular y de unas expectaciones excesivas de que el nuevo régimen pudiera remediar las injusticias y deficiencias sociales y políticas tanto de la monarquía como de la dictadura del general Primo de Rivera. La coalición republicano–socialista se proponía emprender una serie de reformas sociales y construir una España moderna, libre de las influencias reaccionarias de la Iglesia católica y de las fuerzas armadas.
(...)
La llegada de la República encontró a la derecha temporalmente carente de organización política. Por tanto, las clases altas y numerosos sectores de las clases medias se conformaron con la marcha de Alfonso XIII porque no tenían otra alternativa. Lo hicieron con la esperanza de que, sacrificando al rey y tolerando a un presidente, podrían protegerse de mayores desgracias en el camino de la reforma social y económica.(...)La proclamación de la República significó que, por primera vez, el poder político pasó de las oligarquías a las izquierdas moderadas.
(...)
Para obstaculizar el proyecto reformista republicano–socialista dispondrían del poder económico, de los bancos, de la industria y de la tierra, y del poder social, el control de los medios de comunicación, la prensa, la radio y el sistema de enseñanza que en gran parte era privado. Además, contaban con el poder persuasorio de la Iglesia y el monopolio de la violencia en manos del Ejército y la Guardia Civil en su determinación de impedir cualquier ataque contra la propiedad, la religión o la unidad nacional. (...)

Sin embargo, en los primeros dos años de la República, antes de darse cuenta de que estaban atrapados entre las exigencias de las masas impacientes y la tenaz hostilidad de la derecha ante cualquier tipo de reforma, los socialistas colaboraron con un espíritu de autosacrificio y optimismo. Sus ministros se plegaron a la negativa de Maura de abolir la Guardia Civil, odiado símbolo del antiguo régimen para trabajadores y campesinos. Además, como gesto conciliador para con las clases adineradas, el ministro de Hacienda, Indalecio Prieto, anunció que asumiría todas las obligaciones financieras de la Dictadura.”
“Aun así, la hostilidad de la derecha se manifestó muy pronto. Casi de inmediato, la situación financiera se vio amenazada por la masiva evasión de capitales. Tras la proclamación de la República, los seguidores del general Primo de Rivera empezaron a recolectar dinero de aristócratas, terratenientes, banqueros e industriales para justificar la necesidad de un golpe militar para derrocarla, financiar actividades conspirativas y comprar armas.
(...)
Desde finales de abril hasta principios de julio, los ministros socialistas de Trabajo, Francisco Largo Caballero, y de Justicia, Fernando de los Ríos, publicaron una serie de decretos dirigidos a remediar la dramática situación de paro en la España rural, intensificada por el regreso de emigrantes de América Latina y del norte de Europa a unas tierras castigadas por la sequía durante la temporada 1930–1931. De los Ríos rectificó el desequilibrio de los arrendamientos rurales, que favorecían a los terratenientes, dificultando tanto el desahucio como la subida de los alquileres. Las medidas de Largo Caballero fueron más polémicas. Con el llamado «decreto de términos municipales», que prohibía contratar obreros foráneos mientras los trabajadores del propio municipio permanecieran sin empleo, pretendió neutralizar la más potente arma de los terratenientes: la capacidad de romper las huelgas y mantener los salarios bajos a base de contratar mano de obra barata traída de fuera. Luego creó jurados mixtos para la negociación de los salarios y las bases de trabajo en el campo, antes decididos a capricho de los propietarios, y estableció la jornada de ocho horas. Y a que tradicionalmente el jornal suponía que los braceros trabajaran de sol a sol, ahora[…]”

En muchas provincias, la influencia social de las élites locales, de la Iglesia y de los jefes de puesto de la Guardia Civil pronto aseguró que muchos gobernadores no se atreviesen a plantar cara a quienes desacataban abiertamente las leyes e incluso con frecuencia acabaron siendo más leales a las élites locales que al Gobierno. (...)
Tanto a nivel nacional como en provincias, las poderosas redes de prensa y canales de radio de la derecha empezaron a presentar a la República como responsable de los problemas de la economía española y de la violencia de las turbas.”

“Los más poderosos enemigos de esta eran la Iglesia y el Ejército. Ambos fueron fácilmente empujados hacia la derecha antirrepublicana, en parte por los errores cometidos por los políticos reformistas, pero también debido a las acciones de los partidarios de una línea dura dentro de sus propias filas. En lo que se refiere a la Iglesia, entre los más militantes se encontraban el intransigente obispo de Tarazona, en la provincia de Zaragoza, Isidro Gomá, y el cardenal primado de España y arzobispo de Toledo, Pedro Segura. Este ambicioso e irascible clérigo escribió una pastoral a todos los obispos y fieles de España pidiendo la movilización para conseguir la elección a las Cortes Constituyentes de «candidatos que ofrezcan garantías de que defenderán los derechos de la Iglesia y del orden social». Tan irresponsablemente provocador fue su lenguaje monárquico, en un contexto de entusiasmo popular por la República, que el ministro de la Gobernación, Miguel Maura, se vio obligado a expulsarle del país. La prensa de derechas presentó fotografías del cardenal primado escoltado por policías y guardias civiles como prueba de que la República perseguía a la Iglesia. 
(...)
La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) no se identificaba con la República, que consideraba, como la monarquía, un mero instrumento al servicio de la burguesía. Aspiraba simplemente a contar con mayor libertad para difundir sus objetivos revolucionarios y seguir alimentando su encarnizada rivalidad con el sindicato socialista, la Unión General de Trabajadores (UGT). La breve luna de miel concluyó apenas dos semanas después de las elecciones, con la brutal represión policial de las manifestaciones del 1 de mayo promovidas por CNT–FAI. Una huelga general convocada el 18 de julio por la CNT ofreció al Gobierno la oportunidad de subrayar su compromiso con el mantenimiento del orden público. Los afiliados de la UGT no secundaron la huelga, que fue declarada ilegal.”
(...)
Ya que para los anarquistas la República era «tan repugnante como la monarquía» era fácil dividir la izquierda, algo que se vio dramáticamente con motivo de la huelga revolucionaria de ámbito nacional convocada por la CNT para el 8 de enero de 1933 y sus sangrientas repercusiones en la localidad de Casas Viejas, en la provincia de Cádiz. En las condiciones de lock–out existentes en 1932, cuatro de cada cinco obreros de Casas Viejas estaban en paro durante gran parte del año, alimentando a sus familias sola“mente a base de la caridad, de trabajos ocasionales en obras públicas y del merodeo por la zona en busca de espárragos silvestres y conejos. Su desesperación, intensificada por la subida del precio del pan, aseguró que el 11 de enero su respuesta a la convocatoria revolucionaria de la CNT fuese una proclamación del comunismo libertario que desembocó en una represión violenta en la que murieron veinticuatro personas.
La prensa derechista al principio se frotó las manos, felicitando a las fuerzas del orden, pero pronto se dio cuenta de que se podía explotar la situación. La consiguiente campaña de desprestigio, en la que denunció a la República por brutal y corrupta, desmoralizó a la coalición republicano–socialista. Las tareas del Gobierno se vieron virtualmente paralizadas. Aunque los socialistas apoyaron lealmente a Azaña, quien cargó con el peso de los insultos derechistas, el incidente anunció la muerte de la coalición al simbolizar el fracaso del Gobierno en su pretensión de resolver el problema agrario...>>



Pasajes de Paul Preston “En el combate por la Historia.” 




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martes, 8 de abril de 2014

DILEMAS DE LA GUERRA CIVIL IV: EL ANARQUISMO EN ESPAÑA



Realiza la lectura de estos textos:



“El cuerpo doctrinal Las cosas como fueren, no parece difícil establecer los elementos principales que moldearían el cuerpo doctrinal del anarquismo. Los mencionaré: el rechazo de todas las formas de autoridad y explotación, y entre ellas las que se articulan alrededor del capital y del Estado, la defensa de sociedades asentadas en la igualdad y la libertad, y la postulación, de resultas, de la libre asociación desde abajo.” “Los anarquistas han mostrado de siempre un manifiesto recelo ante los programas cerrados que tanto gustan a quienes por lo común no han sacado nunca adelante programa alguno o, más aún, han violentado éste desde partidos e instituciones. Tampoco arrastran ninguna pretensión de construir una teoría científica, toda vez que acatar esta última acarrea, en un grado u otro, aceptar también una autoridad que se encarga de gestionarla. En este orden de cosas el anarquismo es más bien, como lo sugiere a menudo en sus textos David Graeber, un impulso inspirador y creativo[4] que procura preservar —agregaré— una actitud abierta ante la diversidad y la diferencia —aun a sabiendas de lo complicado que es imponer la no imposición—, y al respecto recela de las normas de aplicación universal.” (...) “Significativo es, en fin, que la mayoría de los teóricos del anarquismo español —obviemos las excepciones de Tarrida del Mármol, Salvochea, Mella, Puente, Abad de Santillán y los integrantes de la familia Urales— fuesen obreros autodidactos.” “Es verdad que a la hora de conformar el cuerpo doctrinal del anarquismo no han faltado escuelas y corrientes. Hay anarquistas individualistas como los hay —la mayoría: mutualistas, colectivistas, comunistas…— que no lo son, hay anarquistas que se reclaman del pueblo en general como los hay que vinculan sus reivindicaciones con un grupo humano singularizado, hay anarquistas que otorgan rotunda prioridad al trabajo sindical como los hay que recelan de éste, hay anarquistas pacifistas como los hay que no lo son tanto, hay anarquistas que se adhieren a una modulación doctrinal del discurso correspondiente como los hay que beben de una vena obrerista o se vinculan con el mundo de la contracultura, y hay, en fin, y me acogeré a una categorización que ha alcanzado algún eco, anarquistas con A mayúscula los que no se habrían integrado en ninguna de las corrientes existentes —como los hay con a minúscula se vincularían con alguna de ellas—. La circunstancia que me ocupa dificulta, claro, la tarea de una crítica cabal del anarquismo, toda vez que los eventualmente afectados pueden no sentirse aludidos por ella.” “Dejaré claro desde este momento que, aunque la lectura de Bakunin, Kropotkin y Malatesta me parece muy recomendable, me interesa más el horizonte mental, no identitario, que se vincula con el significado —admitiré que discutible— que atribuyo al adjetivo libertario. Me interesan más, en otras palabras, las organizaciones y las gentes que se ajustan a lo que invoca ese adjetivo que las organizaciones y las gentes que se adhieren puntillosamente al canon anarquista, en el buen entendido de que estimo que estas últimas las más de las veces operan, de manera venturosa, de forma no estrictamente doctrinal e identitaria. Dicho sea en otros términos: creo firmemente que, con arreglo a mi distinción terminológica, no todos los libertarios son al tiempo anarquistas, pero son manifiesta mayoría los anarquistas que, por lógica y por consecuencia, asumen las reglas del juego de la práctica libertaria.” “Nuestros libertarios tuvieron, claro, sus defectos. Si entre ellos operó a menudo una vanguardia alejada de una base apática, la falta de planes serios sobre el futuro y las contradicciones en lo que atañe a la participación en el juego político se sumaron con frecuencia a una estéril gimnasia revolucionaria y, con ella, a una violencia gratuita. Nada de lo dicho invita a soslayar, sin embargo, los enormes méritos de un movimiento que dignificó a la clase obrera, desplegó un igualitarismo modélico en provecho de los más castigados, creció sin liberados ni burocracias, aportó eficaces instrumentos de resistencia y presión, desarrolló activas redes en “forma de granjas, talleres y cooperativas, desplegó audaces iniciativas educativas y culturales, y mostró, en fin, en condiciones infames, una formidable capacidad de movilización. La CNT fue, por añadidura, un agente vital para frenar, en julio de 1936, el alzamiento faccioso, protagonizó en lugar prominente, en los meses siguientes, una experiencia, la de las colectivizaciones, que bueno sería llegase a conocimiento de nuestros jóvenes y padeció una represión salvaje por parte del régimen naciente. Varios libros de recomendabilísima lectura —La cultura anarquista a Catalunya de Ferran Aisa, ¡Nosotros los anarquistas! de Stuart Christie, Venjança de classe de Xavier Diez, La lucha por Barcelona de Chris Ealham, Anarquistas de Dolors Marin y La revolución libertaria de Heleno Saña[45]— recuperan ese mundo de ebullición social y lucha permanente. “Volveré, con todo, a lo del discurso oficial, siempre vinculado con un lamentable ejercicio de presentismo: lo que ocurrió tiempo atrás se juzga sobre la base de los valores que —se supone— son hoy los nuestros. Nada más sencillo entonces que olvidar las condiciones extremas que, en lo laboral y en lo represivo, se hicieron valer en el decenio de 1980, como nada más fácil que homologar la violencia del sistema con la de quienes la padecían. Nada más razonable que dar por demostrado el talante reformista de la segunda república —¿de trabajadores?—, olvidando en paralelo la represión a la que se entregó —no sólo durante el bienio negro—, el incumplimiento sistemático de las leyes aprobadas y, tantas veces, la aceptación callada de muchas de las reglas del pasado. Desde la comodidad del presente nada más lógico, en fin, que oponer a sindicalistas buenos y anarquistas malos mientras se enuncian rotundas certezas en lo que se refiere a la condición venturosa de la participación de la CNT en el juego político tradicional, se estigmatiza como anacrónico y deleznable todo lo que oliese a revolución social, y se convierte a los libertarios en responsables mayores de los problemas de la república.” “«La policía republicana es como la monárquica, de la misma manera que la tiranía republicana es igual que la de la monarquía. La policía no ha cambiado; nunca cambiará. Su misión era, es y seguirá siendo la persecución de los trabajadores y de los pobres», rezaba en 1932, con impecable lucidez, un editorial de Solidaridad Obrera[49].” Pasaje de: Taibo, Carlos. “Repensar la anarquía.”



 “La cultura de clase obrera justificaba sin problemas la violación de la ley para llegar a fin de mes, ese «crimen económico» o «social», definido a menudo por los criminólogos como «crimen sin víctimas». Esta actitud recibió un nuevo impulso después de la Primera Guerra Mundial, cuando la cultura obrera de los artesanos, más respetable, dio paso a una cultura proletaria más dura. A partir de entonces, un estrato de la clase obrera local, fluctuante pero siempre grande, que a duras penas podía vivir con un salario de subsistencia, fue aceptando en su código moral estas prácticas ilegales. En términos normativos, los obreros peor pagados podían justificar fácilmente la apropiación de la propiedad de sus patronos como «beneficio adicional» o compensación por su escasa paga; de igual forma, es probable que los frecuentes robos a mano armada a recaudadores de impuestos y de alquileres preocupasen muy poco a los trabajadores. Además, estas prácticas raramente afectaban a la clase obrera, dado que se trataba esencialmente de una «clase sin bienes»  (...) A la inversa, las tendencias excluyentes de los barris, como el ostracismo al que se condenaba a aquellos que atentaban contra los principios comunitarios, se aplicaban también a los «esquiroles». De esta forma, las tradiciones independientes de los barris contribuyeron a la definición del modus operandi de la CNT. Pese a que el crecimiento de la organización sindical trajo consigo una cultura de protesta más «moderna» y disciplinada, los anarcosindicalistas desarrollaron un amplio «repertorio de acciones colectivas» que acomodaban muchas de las estrategias de «autoayuda» desarrolladas en los barris. Firmes partidarios de la auto-expresión espontánea de las masas, y completamente opuestos a los socialistas, que hacían una distinción clara entre lo revolucionario y lo «criminal», los libertarios resaltaban el derecho inalienable de los pobres y necesitados a proteger su existencia, el «derecho a la vida», por cualquier medio que tuvieran a su alcance, legal o ilegal. También apoyaban los actos ilegales de carácter popular, como comer sin pagar en los restaurantes, actividad habitual entre parados y huelguistas[63]. Al mismo tiempo, la Confederación buscaba refinar la protesta urbana popular: mientras que con las movilizaciones callejeras, generalmente espontáneas, se lograba el control temporal de las calles, la CNT[…]” Pasaje de: Ealham, Chris. “La lucha por Barcelona.” 

ENLACES:

lunes, 7 de abril de 2014

REMEDIOS A LA SUPERPOBLACIÓN



A partir de la lectura de la entrevista a Alan Weisman en EL CONFIDENCIAL : "Si queremos salvar el mundo, no podemos tener más de un hijo (o dos) por pareja", completa el siguiente formulario:



DILEMAS DE LA GUERRA CIVIL II. LA PRENSA ACTUAL ANTE LA GUERRA.PRIMERA PARTE.

Cualquiera que tenga un acceso a Internet y no tenga libros, o posibilidad de acudir a una biblioteca, puede buscar información de la Guerra Civil en la prensa online.

En la Web:  Prensa Escrita., Todalaprensa.com, Buenosenlaces.com, encontraremos la lista más o menos amplia de estos diarios online.

Vamos a comenzar por ABC, EL PAÍS y EL CONFIDENCIAL.




EL PAÍS:


Familiares de los republicanos fusilados en Paterna en 1940. / MÒNICA TORRES. Publicado en EL PAÍS.
Ley Memoria Histórica.
La ONU escucha a las víctimas.
Una plaza para el cura que presenció 1.700 fusilamientos.
Un bebé en la tapia de fusilamientos.
Cuando las fosas hablan.
Documentados 3.720 fusilamientos en el cementerio de Granada.
“A los cadáveres se les echaba cal viva y se les juntaba como si fueran arenques”.
"Los niños jugaban a los fusilamientos".

ABC:

Paracuellos <<ejecución inmediata>>.






ABC. Rancho en las trinchera republicanas.





EL CONFIDENCIAL.

Cautiva y desarmada, la ESO se olvida de la guerra civil.

Niños jugando a fusilar a otros, en 1936. De Agustí Centelles. (Archivo de MECD) Foto publicada en EL CONFIDENCIAL.

ACTIVIDAD:

ELIGE AL MENOS 5 ARTÍCULOS DE DIFERENTES PERIÓDICOS Y ESCRIBE UNA ENTRADA EN EL BLOG RESUMIÉNDOLOS.






jueves, 3 de abril de 2014

LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS

Lee el siguiente artículo de EL CONFIDENCIAL: La 'ley del precio único' o cómo el euro mutila el nivel de vida de los españoles.

Completa el Test:





Elabora una entrada en el BLOG proponiendo una solución al problema que describe el artículo.


miércoles, 2 de abril de 2014

RECUPERAR EL PASADO

En el mundo del cine, es frecuente recuperar antiguos films que habían dormido en rincones de archivos, o en los depósitos de viejos cines o distribuidoras. En EL PAÍS se habla de Love, life and laughter, 1923,


El amor, la vida y la risa es la última película de Pearson, y la leyenda dice que es la mejor. Sin duda, es la más ambiciosa y espectacular, iluminada y fotografiada con una belleza  que invita a soñar.

Esta fantasía de una corista y un joven poeta es inteligente, pero sobre todo inteligente en la simulación de la inteligencia, en el cosquilleo de la vanidad intelectual de su audiencia con una pluma de ganso, pavo real coloreado por la imaginación.

ENLACES:

-Una de las joyas más buscadas del cine mudo ve la luz en Ámsterdam.EL PAÍS.
-Lost British silent film classic Love, Life and Laughter found in Dutch archive. THE GUARDIAN


ACTIVIDAD:

DILEMAS DE LA GUERRA CIVIL III: VÍCTIMAS Y REPRESIÓN

Uno de los grandes debates de la Guerra Civil (1936-39), es de la violencia , la represión y el destino de sus víctimas como dicen Francisco Espinosa y  Luis Ledesma en  el libro de En el combate por la Historia:

“El fenómeno represivo fue tan duro que inevitablemente surgieron una serie de mitos para que el terror pudiera ser normalizado tanto por parte de los perpetradores como por las víctimas. Estos
mitos arraigaron de tal manera que todavía hoy están vigentes en la sociedad española, en lo cual influye que solo recientemente, con la investigación y con la movilización social en torno a la memoria histórica, ha habido oportunidad de contrastarlos con la realidad de los hechos, antes ocultos, y con otro modo de ver el pasado. En realidad es la primera vez que muchas personas han hecho públicos sus recuerdos y sentimientos sobre lo acaecido en su entorno familiar.”



“Obsérvese un curioso fenómeno: los mitos en torno al caos de la República cumplen la función de justificar el desorden y la violencia Posterior. ¿Habrá mayor caos y miedo que el producido por el avance de las columnas sublevadas o el padecido por las ciudades y pueblos que sufrieron la guerra? Pero sobre todo, al criminalizar a la República, se oculta que la violencia habida en esos años no es nada comparada con la violencia y el terror que se extendieron por todo el país desde abril de 1939 hasta finales de la década siguiente. Años de terror, de muerte y de hambre, como el invierno de 1940, todo el año 1941, el peor, y buena parte de 1942, período que marcó para siempre a quienes lo padecieron. No solo se siguió matando sino que, aprovechando la guerra mundial, se dejó morir de hambre y enfermedades a los presos, que cayeron por centenares en las prisiones provinciales, y a sus familiares, víctimas de los males más diversos, desde los más comunes con que se denominaba el hambre (caquexia, avitaminosis, anemia e inanición) hasta enfermedades como el paludismo, las fiebres tifoideas o la pelagra. La mortalidad producida por el hambre diezmó el ya de por sí expurgado mundo de los vencidos. Sus consecuencias reales aún no han sido investigadas.”

“Otro mito básico es el que se centra en la terrible desgracia de las guerras civiles, lo peor que hay: la guerra entre hermanos. Cumple la función de olvidar la raíz del problema.”

“El recurso sin más a la consabida maldad de las guerras civiles las sitúa en un plano superior, como si vinieran dictadas por el destino o por el espíritu cainita de algunas sociedades; el deseo bienintencionado e ingenuo de que no vuelvan a ocurrir nunca más las vuelve a colocar en el mismo plano. Las guerras civiles se producen, como vemos sin cesar a nuestro alrededor, porque hay quien las provoca y saca beneficio de ellas. España no fue una excepción. Y en relación con esto, nada más falso que ese otro mito de que en la guerra civil todos fueron perdedores: hay ejemplos sobrados que nos muestran que hubo vencedores y vencidos, e incluso que quizás haya sido uno de los conflictos en los que los vencedores hayan querido dejar más claro y para siempre quiénes eran unos y quiénes eran otros.”

Mitos:

1.-Los republicanos tenían planes de exterminio o listas.
2.-La represión era Falange. 

En ningún momento fueron conscientes, salvo algunos, de que eso que veían era el tercer escalón de la estructura represiva. La mayoría ignoraba quiénes eran los miembros de las gestoras municipales y sus atribuciones; incluso desconocían las relaciones que unían a algunos de estos gestores, meros delegados, con los verdaderos poderes locales, que no eran otros que los representantes de los sectores socioeconómicos afectados por las reformas republicanas, que eran los que ahora orientaban la criba represora.
Tampoco eran conscientes de la importancia de la comandancia de la Guardia Civil, a cuyo responsable desconocían por lo general, ignorando igualmente que era ahí y en contacto con las autoridades militares provinciales y de la Capitanía correspondiente donde se fraguaban las decisiones que afectaban a los vecinos desde su detención a su desaparición, y tanto en la fase inicial de los bandos de guerra como en la posterior de los consejos de guerra sumarísimos de urgencia.”

“. Así, hay lugares donde los crímenes son adjudicados a un grupo de incontrolados o a gente de fuera. En el primer caso se trata de dar un carácter improvisado y casual a lo que no lo tuvo; en el otro, aun teniendo cierta base real —hubo casos en que localidades cercanas se intercambiaron la tarea represiva para no señalarse ante el vecindario—, tiene igualmente por objeto desviar la atención de los verdaderos responsables locales...

3.-El mito de las víctimas personales.

“Este mito clave cumple varias funciones. Los afectados sabían ciertos nombres de individuos implicados en la desaparición de sus familiares, pero ante una dictadura sin fin como la franquista esa información servía para poco. Fue así cómo de manera paulatina se fue imponiendo la idea de que casi todas las víctimas lo fueron por motivos personales. Esto se produjo mediante bulos diversos: en el caso de las mujeres asesinadas siempre había algún antiguo novio despechado o que eran deslenguadas; en el de los hombres, deudas contraídas y no pagadas o conflictos de todo tipo habidos en los años republicanos, algunos por ser muy echaos p’alante, etc. Todo menos admitir que fue un conflicto de clases en el que se eliminó al adversario.”

“Obsérvese que las víctimas de derechas nunca caen por venganzas personales, sino por ser propietarios, sacerdotes, falangistas, etc.”

“Son conocidas las leyendas por las que algunos rojos salvaron la vida en el último momento: «Don Fulano se acercó y ordenó que lo bajaran del camión», «Don Zutano lo sacó de la cuerda», «El amo le dijo que se fuera a la finca tal y aguardara un tiempo», «El párroco se plantó delante del camión y dijo que allí el primer rojo era él y que por tanto acabaran con él primero», «El cura habló con la superioridad y ya no mataron a nadie más», etc. Toda la España de la represión está llena de historias similares, algunas de las cuales también tuvieron una parte de realidad. Lo que oculta este mito es que lo normal fue lo contrario. Es sabido que algunos propietarios y párrocos se implicaron directamente en la represión, concretamente en la selección de los que debían ir cada noche al paredón.”

“ Nos consta que existieron ficheros exhaustivos con los nombres de los represaliados, ficheros que se estuvieron utilizando durante la Dictadura y que llegaron íntegros hasta la década de los ochenta, pero en cierto momento desaparecieron y no se ha vuelto a saber de ellos.”

“En la retaguardia roja, la «limpieza» no estaba dirigida y sancionada desde la cúpula del poder, como sucedía en el otro lado. Procedía de la virtual desaparición del Estado y de la radical dispersión del poder que se produjo allí al inicio de la guerra. De igual modo, tampoco fue una eliminación del contrario previa y explícitamente planificada, ni era, como acabó siendo en la zona rival, la columna vertebral de todo un proyecto político. Surgió más bien como respuesta a la rebelión y a la violencia que les acompañaba y fue en buena medida fruto de la brutal improvisación de aquellos primeros meses de guerra y revolución.”

Pasaje de: VV, AA. “En el combate por la Historia.” por FRANCISCO ESPINOSA Y JOSÉ LUIS LEDESMA.







Hoy desde nuestra posición es muy difícil entender tanta violencia




<<...Durante la Guerra Civil española, cerca de 200.000 hombres y mujeres fueron asesinados lejos del frente, ejecutados extrajudicialmente o tras precarios procesos legales. Murieron a raíz del golpe militar contra la Segunda República de los días 17 y 18 de julio de 1936. Por esa misma razón, al menos 300.000 hombres perdieron la vida en los frentes de batalla. Un número desconocido de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de los bombardeos y los éxodos que siguieron a la ocupación del territorio por parte de las fuerzas militares de Franco. En el conjunto de España, tras la victoria definitiva de los rebeldes a finales de marzo de 1939, alrededor de 20.000 republicanos fueron ejecutados. Muchos más murieron de hambre y enfermedades en las prisiones y los campos de concentración donde se hacinaban en condiciones infrahumanas. Otros sucumbieron a las condiciones esclavistas de los batallones de trabajo. A más de mediomillón de refugiados no les quedó más salida que el exilio, y muchos perecieron en los campos de internamiento franceses. Varios miles acabaron en los campos de exterminio nazis. Todo ello constituye lo que a mi juicio puede llamarse el «holocausto español»... >>



Un terrateniente de la provincia de Salamanca, según su propia versión, al recibir noticia del alzamiento militar en Marruecos en julio de 1936 ordenó a sus braceros que formaran en fila, seleccionó a seis de ellos y los fusiló para que los demás escarmentaran. Era Gonzalo de Aguilera y Munro, oficial retirado del Ejército, y así se lo contó al menos a dos personas en el curso de la Guerra Civil[1]. Su finca, conocida como la Dehesa del Carrascal de Sanchiricones, se encontraba entre Vecinos y Matilla de los Caños, dos localidades situadas, respectivamente, a 30 y 35 kilómetros al sudoeste de Salamanca. Si bien esta presunta atrocidad supone una excepción extrema, los sentimientos que pone de manifiesto eran bastante representativos de los odios incubados lentamente en la España rural durante los veinte años anteriores al
alzamiento militar de 1936.

fragmentos sacados de EL HOLOCAUSTO ESPAÑOL. Paul Preston.






























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ACTIVIDAD:

-Lee el texto y los artículos de los enlaces, busca información a favor y en contra  de la visión de la represión  que transmite.